La palabra "ángel" proviene del
término griego aggellos (angelus en latín),
y significa mensajero. Son espíritus celestes que Dios creó
y nombró sus ministros para que le ayudasen a cuidar y orientar
a los seres humanos. Pero, ¿hace cuánto que la humanidad
sabe de su existencia?
El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento les
mencionan, por lo que generalmente y quizás un poco torpemente,
se considera que su origen proviene de la religión judeocristiana.
La realidad es que en todos los textos sagrados de todas las religiones
y Tradiciones de la humanidad, se hace referencia a seres con características
asimilables a los ángeles judeocristianos.
Por lo tanto, podemos concluir que, en líneas
generales, los ángeles no son más que otros estados
de manifestación del ser supremo en un plano cósmico
determinado. Digamos que son las fuerzas que rigen distintos planos
del ser.